Ánima Animal

Después de casi veinticinco años viviendo en el futuro “wired” como nos gustaba decir en los 90, excitada por la última innovación tecnológica, inventando la última aplicación que pudiera cambiar algo… , un buen día me caí al suelo y me encontré con la tierra bajo mis pies y me pareció solida, densa, robusta,  el regalo mas productivo que nos ha dado el universo y después levante la mirada y vi el sol, y el cielo y el cosmos y sentí  la luz brillando y conectando todas las cosas, las que vemos y las que no vemos, las plantas, los animales,  los hombres y miré a mi alrededor y vi y oí  que el búho  estaba diciendo algo, me acerqué y giró su cabeza para mirarme y me explicó que  durante años me había perdido a mi misma, había viajado en un tren y no había salido de él para experimentar el lugar donde había nacido y al que pertenecía desde todos los tiempos.

Ese día abrí los ojos y ví el todo reflejado en cada parte y sentí la vida. De pronto me di cuenta que la más alta tecnología era este universo en el que vivimos y donde todo está conectado y todo se distribuye respondiendo  un orden natural.

El futuro, no existe y nosotros no existimos si no estamos presentes en este enorme espacio real que es el universo.

Ese día cogí mi carbón y me adentré en la naturaleza, para escuchar y aprender de todos los seres que la habitan, y así fui observando, escuchando y registrando la sabiduría que expresaba cada uno de ellos, y así seguiré hasta el final de mis tiempos.

Anima Animal es una obra dedicada a una preciosa niña llamada Viola Isabel Aurelia  y a su madre Coral Díaz que han sido mi inspiración y el talismán que ha revelado la verdad.

Papel, carbón, acrílico, goma, materiales primitivos para una obra primitiva basada en el comportamiento de unos seres muy semejantes a nosotros, los animales

La pregunta es sencilla, si un elefante tuviera el sentido de la inteligencia como sería, como se comportaría.
Los animales tienen en sus células,  la sabiduría del universo. Contienen toda la información y están programados para establecer  el equilibrio entre los otros seres que habitan la tierra.
Sus sentidos son grandes amplificadores que perciben todo el entorno. Su capacidad de observación y de registro es inmensa.
Sus ojos son el alma que expresa su estado, que habla desde dentro,  sin palabras, sin sonidos, de aquello que es.
Los animales son seres que no han cambiado desde el principio de los tiempos, su ser sigue siendo puro e invariable, son el ejemplo de la verdad.
Cada uno de ellos encierra un conjunto de cualidades semejantes a las nuestras.
Cada uno de ellos es un espejo que nos muestra la verdad de nosotros mismos.
Cada uno de ellos es un mago que transforma el estado del hombre y lo puede devolver a lo que es.
Quiero compartir con vosotros esta obra y espero que la disfrutéis tanto como yo y que descubráis con ella ese más allá que nos ofrecen sus ojos.

Un buen día  paseando por la calle, cuando los animales llenaban mi casa, mi estudio, mi pensamiento, formulé un deseo:
Me encantaría llenar la ciudad de animales, y ésta no era la primera vez que soñaba con llenar la ciudad de arte y así nació StreetGallery, el contenedor de los animales. Poder llenar una calle de dibujos en cada tienda y cambiar el paisaje de la calle por un tiempo, sacar el arte de las galerías y llevarlo a la ciudad, a las calles a “las tiendas”  e interactuar con la gente, los que venden y los que compran, los que pasean y contemplan, Los que pasean y se inspiran. paseando y viendo. Y así empezó esta exposición de gran formato que igualmente tiene un contenedor de gran formato, cincuenta locales en la calle Nou de la Rambla.

Ésta es la primera exposición, pero ¿por qué no 50 calles y 50 artistas en una ciudad?? o ¿en 50 ciudades?
Esto será en el próximo capítulo…